La presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández, ha realizado este lunes su balance de gestión ante el sector económico, coincidiendo con la próxima finalización de su mandato el próximo 16 de junio. Durante un encuentro organizado por Nueva Economía Forum, la titular del regulador ha reivindicado la independencia de la institución y ha definido los criterios técnicos que, a su juicio, deberían guiar la elección de su sucesor en el cargo para garantizar la neutralidad del organismo.
Fernández ha subrayado la necesidad de que el relevo al frente de la CNMC posea un profundo conocimiento en materia de derecho de la competencia y mantenga la calidad técnica de los servicios. «Mi recomendación es que mantenga la capacidad técnica y el sentido común», ha señalado, destacando la importancia de retener el talento interno frente a la expansión de los departamentos ministeriales para preservar la autonomía de la agencia y su capacidad de supervisión efectiva.
En el ámbito sectorial, la presidenta se ha referido a los expedientes derivados del incidente de suministro eléctrico ocurrido el 28 de abril de 2025. Al respecto, ha confirmado que la investigación sobre las posibles sanciones a las empresas implicadas, entre ellas Red Eléctrica, continúa en fase de instrucción. El proceso, que contempla la posibilidad de multas de hasta 60 millones de euros en casos calificados como muy graves, dispone de un marco legal de 18 meses para su resolución, manteniendo actualmente la incertidumbre sobre el desenlace final.
Durante su intervención, la jefa del regulador ha reflexionado sobre el papel de la supervisión en una economía de mercado, acuñando el término de «prudencia activa». Según Fernández, la labor de la CNMC consiste en asegurar que los operadores económicos se sometan a las reglas establecidas, garantizando que el interés general y la factura de los consumidores no se vean perjudicados por posiciones de privilegio. «Defender la competencia no es ir contra nadie, es vigilar para que el poderoso económico no tenga privilegios», ha aseverado en su discurso de despedida.
Respecto al sector energético, Fernández ha reconocido que ha sido el área que mayor esfuerzo ha requerido durante su presidencia, debido a su impacto directo en la economía familiar y la competitividad industrial. Ha defendido la necesidad de mantener un diálogo abierto con las empresas del sector, aunque siempre bajo una vigilancia estricta para evitar la captura del regulador. Bajo su mandato, el organismo ha gestionado una carga de trabajo extraordinaria marcada por el escrutinio público y la complejidad regulatoria de la transición energética.
El acto ha contado con una representación dispar de la industria. Entre los asistentes han destacado la presidenta de Red Eléctrica, Beatriz Corredor, y el CEO de Enagás, Arturo Gonzalo. No obstante, se ha registrado la ausencia de los primeros espadas de Iberdrola, Endesa y Naturgy, cuyas compañías han estado representadas por directivos de las áreas de regulación. También han asistido miembros del consejo de la CNMC y representantes de las principales asociaciones sectoriales en una jornada que cierra el ciclo de Fernández al frente del regulador nacional.


