Europol sitúa al radicalismo separatista entre los riesgos para la seguridad en su último informe anual
La Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol) ha vuelto a incluir a los movimientos radicales de corte independentista en España dentro de su último ‘Informe sobre la situación y las tendencias del terrorismo en la Unión Europea’. El documento, que analiza las amenazas a la seguridad comunitaria, recupera el foco sobre grupos del entorno separatista de izquierda radical tras años de una presencia mínima en estos análisis técnicos.
En el apartado dedicado al ‘Terrorismo separatista y etnonacionalista’, la agencia policial europea destaca un incremento de la actividad violenta en el entorno extremista vasco. Según el informe, estas acciones han contado con la participación predominante de jóvenes vinculados a entornos de extrema izquierda. Europol enmarca estas dinámicas en una narrativa centrada en la autodeterminación, la política identitaria y la percepción de represión estatal, equiparando estas estructuras con otros movimientos continentales como el PKK o los disidentes del IRA.
Respecto al separatismo catalán, Europol ofrece un diagnóstico diferenciado. El análisis técnico describe a este movimiento como un entorno «fragmentado» y «operativamente débil». La agencia señala que sus acciones se han limitado mayoritariamente a actividades esporádicas y de carácter simbólico, sin detectar por el momento indicios que apunten a una capacidad para ejercer una violencia sostenida o de gran envergadura en el corto plazo.
El informe subraya la relevancia de las plataformas digitales como herramientas clave para estos colectivos. De acuerdo con Europol, internet sigue facilitando la difusión de propaganda, el reclutamiento y la movilización. Especial mención recibe la financiación, que la agencia califica como una «dimensión clave» dentro del panorama etnonacionalista europeo, permitiendo la subsistencia de las estructuras operativas a pesar de la ausencia de atentados terroristas formales en el periodo analizado.
Desde el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), se ha valorado la inclusión de estos datos advirtiendo de que la radicalización violenta en sectores de la sociedad vasca y navarra no ha desaparecido. La organización denuncia una presunta «dejadez institucional» por parte de las administraciones locales y estatales, argumentando que la falta de políticas de desradicalización efectivas permite que se mantengan activos entornos que glorifican la violencia pasada.
La publicación de este informe ha generado reacciones inmediatas en el arco parlamentario español. Los grupos que integran la coalición Izquierdas por la Independencia (ERC y EH Bildu) han solicitado la comparecencia en el Congreso de los Diputados del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. El objetivo de la solicitud es que el titular de la cartera explique los criterios y la información facilitada por el Estado español para la elaboración de un informe que vuelve a señalar a estos colectivos bajo el epígrafe de riesgos terroristas.
El documento de Europol se elabora mediante la agregación de datos facilitados por los Estados miembros sobre detenciones, condenas y amenazas potenciales. Históricamente, el extremismo vasco ha sido una constante en estas memorias, mientras que el entorno radical catalán fue incorporado de forma más recurrente tras los incidentes registrados en los años 2017 y 2019.


