El Gobierno recupera el IVA ordinario de los carburantes y programa la retirada gradual de las bonificaciones
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el nuevo paquete de medidas para paliar las consecuencias económicas derivadas del conflicto en Oriente Medio. La principal novedad legislativa es la decisión de no prorrogar la reducción del IVA sobre los carburantes, lo que supondrá que este impuesto regrese al tipo general del 21% el próximo 1 de julio, tras permanecer fijado en el 10% durante los últimos meses.
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha comparecido en la rueda de prensa posterior a la reunión del Ejecutivo para detallar el cronograma de salida de las ayudas extraordinarias. Según ha explicado el titular de la cartera, el Gobierno ha optado por una suavización progresiva de la rebaja del impuesto de hidrocarburos con el objetivo de evitar un impacto abrupto en los consumidores finales.
De acuerdo con el plan previsto por el Ministerio de Economía, la bonificación se situará en 15 céntimos por litro durante el mes de julio. En agosto, la ayuda descenderá hasta los 10 céntimos por litro, mientras que en septiembre se reducirá a los 5 céntimos. El Ejecutivo ha confirmado que la retirada total de este incentivo fiscal se hará efectiva en el mes de octubre.
Mantenimiento de ayudas a sectores estratégicos
A pesar de la retirada de las medidas de carácter general, el Gobierno ha decidido mantener el apoyo financiero directo a los colectivos más afectados por el precio de la energía. En este sentido, se conserva la ayuda directa de 20 céntimos por litro de gasóleo destinada específicamente a los agricultores y a los profesionales del transporte.
Esta diferenciación responde a la voluntad institucional de proteger la competitividad de los sectores primario y logístico, considerados estratégicos para la estabilidad de la cadena de suministros y la contención de la inflación alimentaria. El ministro Cuerpo ha enmarcado estas decisiones en un contexto de normalización de la política fiscal y de ajuste a las nuevas previsiones macroeconómicas.
La comparecencia también ha servido para que el Ejecutivo actualice sus perspectivas de crecimiento. En paralelo a la reconfiguración de las medidas energéticas, el Gobierno ha elevado cuatro décimas su previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para el año 2026, situándola ahora en el 2,6%, lo que refleja una visión optimista sobre la resiliencia de la economía nacional ante la coyuntura internacional.


