Interior demoró 22 días el refuerzo de medios en Ceuta pese a las advertencias de la Guardia Civil
El Ministerio del Interior y la Dirección General de la Guardia Civil postergaron durante 22 días el envío de refuerzos humanos y materiales a Ceuta, a pesar de contar con informes técnicos que advertían de un incremento inminente en la presión migratoria. Según la documentación desclasificada recientemente por orden del Consejo de Ministros, el despliegue extraordinario de efectivos no se activó de manera urgente hasta la mañana del 30 de julio, el mismo día en que se produjo la entrada masiva de personas a través del espigón de El Tarajal.
Los informes revelan que el Estado Mayor de Operaciones y Coordinación (EMOyC) remitió el pasado 8 de julio un escrito al general de división del Mando de Fronteras en el que ya se preveía un aumento de los intentos de acceso por vía marítima. En dicho documento, la Guardia Civil solicitaba formalmente potenciar el Servicio Marítimo Provincial y el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), además de incrementar los sistemas tecnológicos de vigilancia, específicamente mediante el uso de drones, para mitigar el posible «efecto llamada» derivado de recientes doctrinas jurisprudenciales.
A pesar de esta alerta temprana, las comunicaciones internas demuestran que las comisiones de servicio para pilotos de drones, buzos, patrones de embarcación y mecánicos-marineros no fueron convocadas con carácter de urgencia hasta pocas horas antes de que la crisis alcanzara su punto álgido. Esta demora administrativa provocó que los medios técnicos solicitados a principios de mes para la detección temprana comenzaran a gestionarse cuando la capacidad operativa en la zona ya se encontraba desbordada por la afluencia de miles de personas.
La documentación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) incluida en el expediente de desclasificación refuerza la tesis de la previsibilidad de los hechos. El 29 de julio, un día antes de la crisis, los servicios de inteligencia remitieron mensajes de alerta tanto a la Unidad Central Especial número 3 (UCE-3) de la Guardia Civil como al gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta. En estas comunicaciones se informaba de la existencia de convocatorias masivas en redes sociales y aplicaciones de mensajería, con grupos que sumaban más de 180.000 seguidores organizando el cruce a nado para la jornada siguiente.
Fuentes gubernamentales confirman que, además de los mensajes escritos, se produjeron llamadas telefónicas al Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) de la Policía Nacional para subrayar la relevancia de la amenaza. No obstante, el dispositivo de refuerzo no se articuló de manera efectiva hasta que la presión en el perímetro fronterizo y el litoral ceutí ya era crítica, evidenciando una desconexión entre las advertencias de los servicios de información y la ejecución operativa de los refuerzos por parte de la administración central.


