Israel condiciona su retirada del sur de Líbano a la seguridad a largo plazo y advierte sobre nuevas operaciones
El jefe del Ejército de Israel, Eyal Zamir, ha manifestado este jueves que las fuerzas israelíes no se retirarán del territorio ocupado en el sur de Líbano hasta que se garantice por completo la seguridad en la región. A pesar del acuerdo marco alcanzado con el Gobierno libanés, que estipulaba un repliegue paulatino para ceder el control al Ejército de Líbano, el alto mando militar ha advertido sobre la posibilidad de ampliar las operaciones actuales si las condiciones estratégicas así lo requieren.
Durante una visita de inspección a las tropas desplegadas en la zona meridional, Zamir explicó que las incursiones han permitido tomar el control de áreas específicas con el objetivo de desarticular infraestructuras vinculadas a grupos armados. Según declaraciones recogidas por medios internacionales, el jefe militar subrayó que la presencia israelí se mantendrá firme hasta asegurar un entorno de estabilidad duradera, contraviniendo las expectativas de una retirada inmediata planteadas en las negociaciones diplomáticas.
«La campaña en todos los frentes aún no ha terminado; las tropas deben estar preparadas para seguir adelante», puntualizó Zamir. El jefe del Ejército recalcó que Israel está preparado para afrontar diversos escenarios y que no descarta extender el radio de acción a zonas adicionales si fuera necesario para neutralizar amenazas. Esta postura refuerza la línea de defensa sostenida por las autoridades de Tel Aviv desde el inicio de las hostilidades.
Por su parte, el Gobierno de Líbano ha denunciado formalmente la persistencia de los ataques israelíes en su territorio, calificándolos como una violación de los compromisos adquiridos en el alto el fuego. Las autoridades libanesas han actualizado el balance de víctimas, señalando que los enfrentamientos han causado más de 4.300 muertes desde el pasado 2 de marzo, fecha en la que se retomaron los combates intensos contra la milicia chií Hezbolá.
El recrudecimiento de la retórica militar y la actividad en el terreno se produce en un momento en que la comunidad internacional intenta reactivar las vías diplomáticas. En este sentido, Italia ha anunciado recientemente su disposición para acoger una nueva ronda de conversaciones entre representantes de Israel y Líbano, con el fin de buscar una salida negociada que ponga fin a la escalada de violencia en la frontera norte.


