Haakon VIII jura la Constitución ante el Storting e inicia formalmente su reinado en Noruega
El rey Haakon VIII prestó este 1 de septiembre el juramento constitucional ante el Storting, el Parlamento noruego, formalizando de este modo su acceso al trono tras el fallecimiento de su padre, el rey Harald V, ocurrido cuatro días antes. El acto, fundamentado en el artículo 9 de la Carta Magna de 1814, representó la confirmación pública de la aceptación de las normas que limitan el poder monárquico y garantizan la continuidad institucional bajo el marco de la soberanía popular.
La ceremonia, caracterizada por la sobriedad protocolaria, se desarrolló en la sede de la cámara legislativa en Oslo. El monarca fue recibido por el presidente del Storting, Masud Gharahkhani, junto a los miembros del Gobierno y los parlamentarios. Tras la lectura oficial del acta de defunción de su antecesor y la declaración de sucesión, Haakon VIII pronunció la fórmula establecida: «Prometo y juro que gobernaré el Reino de Noruega de acuerdo con su Constitución y sus leyes».
Un aspecto destacado de la jornada fue la composición de la tribuna real, marcada por la ausencia de la reina Mette-Marit. Según fuentes oficiales, la nueva reina no pudo asistir debido a complicaciones de salud derivadas del trasplante de pulmón al que se sometió el pasado mes de junio, permaneciendo bajo estricta supervisión médica. En su lugar, el rey estuvo acompañado por su hija mayor, la princesa Ingrid Alexandra, quien asume desde este momento su posición como heredera de la Corona.
La posición de la princesa Ingrid Alexandra cobró un relieve jurídico especial tras el acto central. De conformidad con el artículo 44 de la Constitución, la heredera prestó su propio juramento por escrito en el Palacio Real, documento que fue posteriormente remitido al Parlamento. Este paso es un requisito indispensable para que pueda ejercer las funciones de regente en caso de ausencia o incapacidad del monarca. Se trata de un hito histórico para la institución, al ser la primera vez que una mujer asume formalmente la condición de heredera plena bajo el actual marco constitucional.
El procedimiento seguido entronca con la tradición establecida desde 1905, cuando el príncipe Carlos de Dinamarca fue elegido por el Parlamento como Haakon VII tras la disolución de la unión con Suecia. Desde entonces, la monarquía noruega ha sustituido la antigua ceremonia de coronación —eliminada definitivamente de la normativa poco después de 1906— por el juramento ante los representantes de la nación, reforzando el carácter constitucional de la jefatura del Estado.
La sucesión de Harald V, cuyo reinado se extendió durante 35 años, abre una etapa de renovación para la Corona noruega. El nuevo monarca afronta el desafío de mantener la estabilidad institucional en un escenario de cambios sociales, mientras que la princesa Ingrid Alexandra se encamina a convertirse en la primera soberana titular de Noruega desde los tiempos de Margarita I en el siglo XIV. El acto en el Storting cierra el proceso legal de transición y consolida la legitimidad del nuevo reinado ante los poderes del Estado.


