El director del FBI defiende ante el Senado el cambio en los criterios de selección de personal
El director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, compareció ante el Comité Judicial del Senado para explicar la reciente modificación en los requisitos de ingreso a la agencia de inteligencia. Según informó Patel, los candidatos ya no serán descalificados automáticamente por haber participado en actos de zoofilia antes de los 18 años, una medida que busca, en palabras del director, proteger a víctimas de trata que fueron coaccionadas a realizar actos sexuales con animales.
La decisión ha generado reacciones de incredulidad tanto en las filas republicanas como en las demócratas. Durante el interrogatorio, el senador republicano John Kennedy cuestionó la idoneidad de los nuevos criterios. Patel respondió que la normativa previa excluía de forma vitalicia a cualquier persona independientemente de las circunstancias, lo que penalizaba a individuos que no actuaron de forma voluntaria. El responsable del FBI precisó que la eliminación de la descalificación automática no supone un acceso garantizado, sino una evaluación pormenorizada de cada supuesto.
La audiencia se desarrolló en un clima de alta tensión institucional. Además de los criterios de reclutamiento, los senadores interpelaron a Patel sobre el despido de varios agentes que habían participado en investigaciones relacionadas con el expresidente Donald Trump. Asimismo, el director fue interrogado sobre el estado de las pesquisas relativas a las filtraciones de información confidencial a los medios de comunicación por parte de miembros de la agencia.
Kash Patel, que ocupa la dirección de la agencia desde hace menos de dos años, acumula diversos frentes de controversia. El pasado mes de marzo, tras una serie de ciberataques vinculados a Irán, se filtraron documentos y archivos personales del director. Posteriormente, en abril, Patel inició una demanda por difamación contra la publicación The Atlantic y la periodista Sarah Fitzpatrick, reclamando 250 millones de dólares tras un reportaje que cuestionaba su conducta profesional al frente de la institución.
Este ajuste en la política de recursos humanos se suma a una serie de reformas internas que la actual dirección del FBI está implementando bajo la supervisión del Congreso, en un momento de especial escrutinio sobre la imparcialidad y el funcionamiento operativo de los servicios de inteligencia estadounidenses.


