García-Margallo alerta sobre la vulnerabilidad de Ceuta y critica la política exterior española hacia Marruecos
El exministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha advertido este martes sobre el riesgo de que se produzcan nuevas crisis migratorias en Ceuta, señalando que la estabilidad de la frontera depende actualmente de la voluntad del Reino de Marruecos. En el marco del encuentro ‘El nuevo (des)orden mundial’ en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, el representante del Partido Popular sostuvo que el Gobierno de España ha perdido el control de su política exterior en esta materia.
García-Margallo calificó los episodios de entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma como una «invasión en toda regla» y una manifestación de «guerra híbrida» por parte del país alauita. Según el exministro, el uso de los flujos migratorios por parte de Rabat busca demostrar que el control de las fronteras españolas está supeditado a sus intereses estratégicos, lo que sitúa a España en una posición de vulnerabilidad que afecta a la convivencia en las ciudades autónomas.
En su análisis, el exjefe de la diplomacia española argumentó que el Ejecutivo ha pasado de una relación de equilibrio a una situación de dependencia. «Hemos delegado la política exterior en manos extrañas», afirmó, añadiendo que el cambio de postura respecto al Sáhara Occidental no ha sido suficiente para frenar las pretensiones marroquíes. Para el político popular, las políticas de «concesión y apaciguamiento» frente a lo que definió como un «chantaje» estratégico resultan ineficaces y solo incentivan nuevas demandas.
Respecto a la estrategia que debería adoptar un hipotético Gobierno del Partido Popular, García-Margallo defendió la necesidad de mantener una relación de buena vecindad con Marruecos, pero basada en «líneas rojas muy claras». El exministro subrayó que la diplomacia debe ejercerse con firmeza ante cualquier socio o adversario para evitar que se comprometa la integridad territorial o la soberanía nacional a cambio de estabilidad coyuntural.
Asimismo, el exeurodiputado extendió su crítica a la posición global de España, calificando al país como el «enfermo de Europa». En su opinión, la actual gestión ha provocado un aislamiento en organismos internacionales y un deterioro en las relaciones con socios estratégicos como Estados Unidos e Israel. Criticó también el incumplimiento de los compromisos de gasto en defensa dentro de la Unión Europea, especialmente en un contexto marcado por la amenaza de Rusia y la necesidad de reforzar las capacidades militares del continente.
Finalmente, García-Margallo concluyó que la crisis en las relaciones con Marruecos es consecuencia de lo que considera una serie de errores en los pilares básicos de la acción exterior española. Según el exministro, solo recuperando el protagonismo en la Unión Europea y garantizando la seguridad en la relación transatlántica podrá España navegar con estabilidad en sus áreas de influencia tradicionales y resolver los desafíos pendientes en materia de inmigración y defensa.


