Nabep proyecta duplicar su producción petrolera en Venezuela tras acuerdo estratégico con EE. UU.
La compañía North American Blue Energy Partners (Nabep), liderada por el empresario Alejandro Betancourt y con participación mayoritaria del Gobierno de Estados Unidos, ha anunciado un ambicioso plan operativo para elevar su extracción de crudo en Venezuela. Según los objetivos estratégicos de la firma, se prevé alcanzar una producción de 500.000 barriles diarios para finales de 2028, lo que supone un incremento de más del 100% respecto a los 200.000 barriles que genera actualmente.
Este incremento en la capacidad productiva se fundamenta en el reciente acuerdo suscrito con la administración del presidente Donald Trump. El mandatario calificó la alianza como el mayor pacto petrolero a nivel global, otorgando a Nabep una concesión para explotar 17 yacimientos específicos. Estos activos cuentan con reservas probadas estimadas en 65.000 millones de barriles y el contrato establece un periodo de vigencia de 100 años.
Hasta el momento, la expansión de Nabep se había financiado exclusivamente mediante recursos propios. Sin embargo, la directiva de la empresa ha señalado que la incorporación de capital externo y la colaboración institucional con el Gobierno estadounidense actuarán como catalizadores para acelerar sus operaciones. Desde el año 2024, la operadora ya ha multiplicado por diez su producción, posicionándose como la segunda empresa privada de hidrocarburos con mayor presencia en territorio venezolano.
Desde la compañía subrayaron que el plan estratégico ya mostraba una tendencia ascendente antes de la formalización del vínculo con Washington. «Antes de nuestro acuerdo con el Gobierno de EE. UU. ya íbamos por buen camino para mantener ese impulso. Esta colaboración no hace más que acelerar la trayectoria que veníamos siguiendo», indicaron fuentes de la firma a través de un comunicado difundido por agencias internacionales.
La consolidación de Nabep en el mercado energético regional responde a una estrategia de largo plazo que busca capitalizar las reservas de la zona para fortalecer el suministro hidrocarburífero. Con la nueva estructura de propiedad y el respaldo institucional norteamericano, la empresa se prepara para una fase de inversión intensiva que le permita cumplir con las metas fijadas para el cierre de la presente década.


