Navantia bota la fragata F-112 ‘Roger de Lauria’ y adelanta cuatro meses los plazos del programa F-110
Navantia ha procedido este martes en su astillero de Ferrol (La Coruña) a la botadura de la fragata F-112 ‘Roger de Lauria’, la segunda unidad de la serie F-110 construida para la Armada Española. Este hito técnico se ha alcanzado con cuatro meses de antelación respecto al calendario previsto, consolidando el avance de uno de los proyectos de modernización naval más ambiciosos del Ministerio de Defensa, con una inversión total de 4.896 millones de euros.
La ceremonia de puesta a flote, celebrada coincidiendo con la pleamar en la ría ferrolana, ha contado con la presencia de la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce; el jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), almirante Antonio Piñeiro; y el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez. La escritora Almudena de Arteaga, descendiente del almirante que da nombre al buque, ha ejercido como madrina en un acto marcado por el rigor institucional y la presencia de autoridades civiles y militares.
La F-112 es la segunda de las cinco fragatas de la clase ‘Bonifaz’ diseñadas para sustituir a las veteranas unidades de la serie F-80 ‘Santa María’. Tras abandonar la grada número 3, el buque inicia ahora su fase de armamento y equipamiento a flote, que incluye la integración de sistemas electrónicos y de combate de última generación. Según las previsiones oficiales, la entrega del buque a la Armada Española se producirá en el año 2029, un año después de la entrega de la primera unidad, la F-111.
Desde el punto de vista técnico, la clase F-110 destaca por la incorporación del radar SPY-7 de Lockheed Martin y el sistema de combate Scomba, desarrollado por Navantia. Estas fragatas, con 145 metros de eslora y un desplazamiento superior a las 6.000 toneladas, han sido concebidas para misiones de defensa antiaérea, guerra antisubmarina y combate de superficie. Además, el proyecto introduce el concepto de «gemelo digital», una réplica virtual que permite optimizar el mantenimiento y la formación mediante el procesamiento de datos en tiempo real.
El almirante Antonio Piñeiro ha señalado que el programa F-110 refuerza la soberanía tecnológica española y la posición de la industria naval en el mercado internacional. Por su parte, la dirección de Navantia ha destacado que el buque ha alcanzado la fase de botadura con un grado de instalación y montaje superior al habitual, lo que ha permitido anticipar el hito inicialmente previsto para comienzos de 2027.
El impacto económico del programa es significativo para el tejido industrial nacional. Con un presupuesto ampliado por el Consejo de Ministros en 2025 hasta los casi 4.900 millones de euros, la construcción de las cinco fragatas genera cerca de 9.000 empleos y cuenta con la participación de 500 empresas españolas. Actualmente, el astillero de Ferrol mantiene actividad simultánea en el resto de la serie: la F-111 se encuentra en fase de instalación de sistemas, la F-113 ya cuenta con bloques en grada y la F-114 ha iniciado su fabricación digital.
Este avance en el calendario de construcción permite a la Armada Española planificar con mayor certidumbre el relevo generacional de sus capacidades de escolta, asegurando la interoperatividad con las fuerzas de la OTAN y la protección de los intereses nacionales en escenarios de alta intensidad.


