Interior oficializa el cese de la Guardia Civil en Roquetas de Mar para el despliegue de la Policía Nacional
El Ministerio del Interior ha confirmado el cierre definitivo del acuartelamiento de la Guardia Civil en Roquetas de Mar (Almería) para proceder a la implantación de la Policía Nacional en el municipio. La decisión, comunicada formalmente por el general jefe de la Guardia Civil en Andalucía, Luis Ortega, y el coronel de la Comandancia de Almería, José Antonio Carvajal, supondrá el traslado forzoso de 180 agentes y sus familias, quienes serán reubicados en otros destinos dentro de la provincia.
El nuevo esquema de seguridad para la localidad almeriense contempla un despliegue inicial de 210 efectivos de la Policía Nacional. Estos agentes integrarán las unidades de Seguridad Ciudadana, Policía Judicial y la Unidad de Atención a la Familia y a la Mujer (UFAM). Según la planificación de la Secretaría de Estado de Seguridad, esta sustitución se realizará de forma progresiva, asumiendo las competencias que hasta ahora desempeñaba el Instituto Armado en la demarcación.
La medida ha generado el rechazo de las principales asociaciones profesionales del cuerpo. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha señalado que no existe una «necesidad operativa» que justifique el desmantelamiento de una unidad que registra anualmente más de 12.000 diligencias y un millar de detenciones. Desde la organización califican la operación como una decisión estrictamente política y denuncian la pérdida paulatina de demarcaciones y sedes de la Guardia Civil en favor de otros cuerpos de seguridad.
Por su parte, la Asociación Profesional de Cabos (APC) ha advertido que la sustitución de uniformes no se traducirá necesariamente en una mejora de la seguridad ciudadana si no se produce un incremento neto real de efectivos sobre el terreno. Las asociaciones lamentan que el Ministerio no haya optado por un modelo de competencias compartidas, similar al que ya funciona en el municipio vecino de El Ejido, lo que habría permitido mantener a los guardias civiles en sus puestos actuales y mejorar la conciliación familiar y residencial de los afectados.
La incertidumbre entre los agentes se ha visto agravada por el cambio de postura institucional. El pasado mes de febrero, Interior había comunicado a los responsables de la zona que la llegada de la Policía Nacional no implicaría la salida de la Guardia Civil del municipio. Cinco meses después, la oficialización del cierre del cuartel ha llevado a los agentes a convocar una concentración de protesta el próximo lunes 13 de julio frente a las dependencias de Roquetas de Mar.
Ante esta situación, la AUGC ha solicitado una reunión urgente con la Subdelegación del Gobierno en Almería y ha elevado una consulta al Consejo de la Guardia Civil. Los representantes de los agentes exigen claridad en los plazos de transición, soluciones habitacionales para las familias desplazadas y el establecimiento de un canal de comunicación fluido que ponga fin al hermetismo mantenido por la Dirección General durante los últimos meses.


