Siete potencias occidentales exigen a Israel el cese de la expansión de asentamientos en Cisjordania
Los gobiernos de Italia, Reino Unido, Francia, Alemania, Canadá, Australia y Nueva Zelanda han emitido una declaración conjunta en la que exigen al Ejecutivo de Israel el cese inmediato de la expansión de asentamientos en Cisjordania. El comunicado advierte que las actuales políticas israelíes están comprometiendo la viabilidad de una solución de dos Estados y denuncia que la violencia de los colonos ha alcanzado niveles sin precedentes en la región.
En el documento oficial, los líderes de estas siete naciones instan a las autoridades israelíes a garantizar la rendición de cuentas por los actos de violencia cometidos por colonos y a investigar las acusaciones presentadas contra las fuerzas de seguridad en el territorio. Asimismo, el bloque internacional hace un llamamiento al respeto de la custodia hachemita sobre los Lugares Santos de Jerusalén y al mantenimiento de los acuerdos históricos del statu quo.
La declaración subraya con especial preocupación el proyecto de desarrollo en el área E1, un corredor estratégico cercano a Jerusalén Este. Según el texto, la construcción en esta zona supondría la división de Cisjordania en dos partes, lo que dificultaría la continuidad territorial de un futuro Estado palestino. «El derecho internacional es claro: los asentamientos israelíes en Cisjordania son ilegales. Los proyectos de construcción en el área E1 no serían la excepción», sostiene el comunicado.
En el ámbito económico, las potencias firmantes solicitan el levantamiento de las restricciones financieras impuestas a la Autoridad Palestina. El objetivo de esta petición es facilitar medidas que permitan aliviar la situación financiera de la población y estabilizar la economía local, factores que consideran esenciales para la seguridad regional.
El comunicado también incluye una advertencia dirigida al sector privado. Las siete naciones piden a las empresas evitar la participación en licitaciones de construcción en las áreas en disputa, alertando sobre posibles riesgos legales y daños reputacionales. Los líderes señalan que colaborar en estos proyectos implica el riesgo de involucrarse en violaciones graves del derecho internacional.
Finalmente, los países firmantes han manifestado su firme oposición a cualquier propuesta de anexión o desplazamiento forzoso de la población palestina, posicionándose en contra de las posturas defendidas por ciertos sectores del gabinete israelí. Cabe destacar que, en esta nueva acción diplomática coordinada, España ha vuelto a quedar fuera del grupo de países emisores de la declaración conjunta.


