El PSC consolida su liderazgo en Barcelona y ERC escala a la segunda posición según el barómetro municipal
El Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC) se mantendría como la fuerza más votada en el Ayuntamiento de Barcelona de celebrarse hoy elecciones municipales, según los datos del Barómetro Semestral presentados este viernes. El estudio sitúa a la formación liderada por Jaume Collboni en primer lugar con una intención directa de voto del 13%, lo que representa un incremento de casi un punto respecto a la encuesta del pasado mes de diciembre.
Los resultados de la encuesta, presentados por la primera teniente de alcalde, Laia Bonet, y el director de la Oficina Municipal de Datos, Màrius Boada, reflejan cambios significativos en el tablero político barcelonés. Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) experimenta un crecimiento notable, pasando del 7,8% al 11,1% en intención de voto, lo que le permite situarse en el segundo puesto, por delante de Barcelona en Comú (BComú), que desciende del 6,9% al 4,7%.
En el bloque de las formaciones con menor representación, Aliança Catalana se sitúa con un 3,3% de intención de voto, a pesar de experimentar un ligero descenso de seis décimas. Le sigue el Partido Popular (PP), que sube hasta el 3,1%. Por su parte, Vox incrementa su apoyo del 2,1% al 2,7%, superando a Junts per Catalunya, que desciende hasta el 2,6% de los apoyos, situándose como la última fuerza parlamentaria en esta proyección.
La CUP se mantiene estable con un 2,3% de intención de voto, mientras que otras formaciones minoritarias aglutinan el 0,6%. El informe técnico del Ayuntamiento destaca, no obstante, que la cifra de ciudadanos indecisos sigue siendo el factor determinante del escenario electoral, situándose en un 45,1%, un porcentaje que ha crecido en comparación con el periodo anterior. Los votos en blanco caen al 1,6% y la abstención declarada se sitúa en el 9,8%.
Este barómetro se ha elaborado a partir de 800 entrevistas telefónicas realizadas entre el 26 de mayo y el 3 de junio. La presentación de estos datos coincide con el primer año de mandato municipal, ofreciendo una radiografía del clima político en la capital catalana en un contexto marcado por la estabilidad de la formación de gobierno y el reajuste de las fuerzas de la oposición.


