Rajoy califica de «error gravísimo» el acercamiento del Gobierno a China y advierte sobre su papel como rival estratégico
El expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha criticado este jueves la política exterior del Ejecutivo liderado por Pedro Sánchez en relación con China, calificando de «gravísimo error» el reciente acercamiento diplomático hacia Pekín. Durante su intervención en el Foro La Toja, celebrado en Lisboa, Rajoy ha defendido que España y la Unión Europea deben priorizar sus alianzas con las democracias occidentales frente a un país que ha definido como una «dictadura» y un «rival» comercial que respalda activamente a Rusia en el contexto de la guerra en Ucrania.
En un diálogo con el ex viceprimer ministro de Portugal, Paulo Portas, moderado por la exministra de Exteriores Trinidad Jiménez, el exjefe del Ejecutivo español se ha referido a la inconveniencia de profundizar lazos estratégicos con el régimen de Xi Jinping. Aunque Rajoy ha admitido que «se puede comerciar» con el país asiático, ha señalado que otorgarle un estatus de socio preferente supone ignorar su naturaleza política y su apoyo a regímenes autoritarios en Latinoamérica, afirmando que China «no se corta nada» en sus acciones de influencia global.
Rajoy ha sustentado su análisis en el desequilibrio económico actual, describiendo el déficit comercial con China como «brutal». Según los datos expuestos por el expresidente, España no exporta «ni el 2%» a dicho mercado, mientras que China se ha consolidado como el segundo país del que más importa España. Asimismo, ha denunciado la «sobreproducción masiva y subsidiada» y las prácticas de «dumping» que, a su juicio, perjudican la competitividad europea y coaccionan el acceso a materiales críticos necesarios para la industria tecnológica.
En el ámbito de la seguridad y la defensa, el exlíder del Partido Popular ha abogado por mantener la firmeza en la alianza con Estados Unidos y reforzar el papel de la OTAN. Rajoy ha advertido que España no debe variar su posición estratégica por los «bandazos» de figuras como Donald Trump, subrayando que las alianzas internacionales deben ser estructurales y no basadas en razones coyunturales. «El sitio de España debe seguir siendo con las democracias», ha aseverado tras cuestionar la viabilidad de alinearse con sistemas no democráticos.
Por su parte, Paulo Portas ha coincidido en la necesidad de evitar que Rusia prevalezca en el conflicto ucraniano, alertando sobre las ambiciones territoriales de Vladimir Putin hacia los países bálticos. Portas ha añadido otros retos fundamentales para el continente, destacando la crisis demográfica de un «continente muy viejo» y la pérdida de competitividad en innovación frente a Estados Unidos. El mandatario portugués ha instado a recuperar los pactos de Estado entre el centro-derecha y el centro-izquierda para gestionar áreas críticas como la vivienda, la fiscalidad y la migración.
La jornada ha concluido con un llamamiento a la unidad de acción en la Unión Europea para reducir la dependencia tecnológica de China y la energética de Rusia. Rajoy ha finalizado su intervención instando a las instituciones europeas a «mover el tablero» y actuar con determinación para preservar los valores democráticos frente a lo que ha denominado «enemigos muy serios», englobando en esta categoría a los populismos de diversos signos políticos que amenazan la estabilidad institucional del continente.


