La ministra de Defensa declina comparecer en el Senado y traslada el control sobre la crisis de Ceuta al Congreso
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha declinado finalmente su comparecencia prevista para este martes ante la Comisión de Defensa del Senado, donde debía informar sobre la actuación de las Fuerzas Armadas en la crisis migratoria de Ceuta. La decisión se produce después de que la titular de la cartera comunicara por escrito al presidente de la Cámara Alta, Pedro Rollán, la imposibilidad de acudir por no disponer de tiempo suficiente para preparar su intervención con el rigor y detalle requeridos.
Esta ausencia ha generado críticas entre los grupos parlamentarios de la oposición —PP, Vox y Junts—, que han reprochado al Ejecutivo el aplazamiento de las explicaciones parlamentarias sobre una situación que consideran de extrema urgencia. El presidente de la comisión ha señalado que, si bien se pueden comprender ciertas causas de agenda, el control parlamentario al Ejecutivo es una función esencial que no debería verse interrumpida por el aplazamiento de las citaciones extraordinarias.
Desde el Gobierno se ha defendido que las comparecencias sobre la situación en la ciudad autónoma deben centralizarse en el Congreso de los Diputados, donde los ministros han solicitado comparecer a petición propia a finales de agosto. Según el calendario previsto, Robles acudirá a la Cámara Baja el 25 de agosto, seguida por los titulares de Presidencia y Sanidad el día 27. El viernes 28 será el turno de los ministros de Asuntos Exteriores, Interior e Inclusión, concluyendo la ronda el 31 de agosto con la ministra de Juventud e Infancia.
El Partido Popular ha calificado la incomparecencia como un incumplimiento flagrante de las obligaciones de control al Ejecutivo. Los populares han cuestionado la gestión de la información por parte de los servicios de inteligencia y la falta de coordinación entre los ministerios de Defensa e Interior ante lo que consideran uno de los incidentes de seguridad más graves de las últimas décadas. El grupo parlamentario ha exigido que se asuman responsabilidades por no haber anticipado la entrada masiva de migrantes.
Por su parte, el grupo parlamentario Vox ha definido lo ocurrido en la frontera como un acto de «guerra híbrida» y ha reclamado formalmente la militarización de las fronteras de Ceuta y Melilla. La formación ha instado al Gobierno a dotar de mayores medios personales y jurídicos a las Fuerzas Armadas y ha criticado la inversión de fondos en atención a menores migrantes, defendiendo que los recursos deben priorizar la agilización de las expulsiones y la prevención fronteriza.
Finalmente, desde Junts han calificado de «pésima calidad democrática» la ausencia de Robles y del resto de ministros citados por la Cámara Alta. El grupo independentista ha sostenido que la crisis en la ciudad autónoma trasciende la gestión migratoria, afectando directamente a la soberanía y a la política exterior geopolítica de España, por lo que han lamentado que el Gobierno eluda la fiscalización en el Senado en un contexto de crisis internacional.


