Rutte reconoce la «decepción» de Trump con la OTAN pero defiende la cooperación logística de los aliados
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha confirmado este miércoles que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene una postura de «clara decepción» hacia diversos aliados de la Alianza Atlántica. Tras un encuentro en la Casa Blanca, el jefe de la organización internacional trasladó al mandatario norteamericano que la mayoría de las naciones europeas han colaborado activamente con Washington, en un intento de rebajar la tensión diplomática tras las críticas estadounidenses por la falta de apoyo unánime en el conflicto militar contra Irán.
La reunión se produce en un contexto de fricción interna después de que países como España o Francia establecieran restricciones al uso de sus bases o espacios aéreos para las operaciones militares lanzadas por Estados Unidos el pasado 28 de febrero. En una entrevista concedida a la cadena CNN tras el encuentro, Rutte calificó la conversación de «franca» y «abierta», señalando que, pese al malestar de Trump, el presidente se mostró receptivo a escuchar los argumentos sobre la contribución europea en materia de bases, logística y cumplimiento de compromisos internacionales.
Horas antes de la cita oficial, la portavocía de la Casa Blanca, a través de Karoline Leavitt, elevó el tono de las advertencias al sugerir que se debatiría una posible salida de Estados Unidos de la Alianza Atlántica. Según el Ejecutivo estadounidense, la organización ha «dado la espalda al pueblo estadounidense» durante las últimas seis semanas al no respaldar de forma decidida las acciones bélicas de Washington en territorio iraní.
Rutte subrayó durante su intervención que «la gran mayoría» de los socios europeos han garantizado el soporte operativo necesario para las fuerzas norteamericanas. El secretario general insistió en que el objetivo de su visita era poner en valor el entramado de infraestructuras y sobrevuelos que Europa ha mantenido a disposición de la estrategia de defensa transatlántica, tratando de mitigar las dudas sobre la vigencia del tratado de defensa mutua.
El futuro de la relación de Estados Unidos con la OTAN permanece condicionado a la evolución de las operaciones en Oriente Próximo y a la exigencia de Washington de un compromiso mayor y sin restricciones por parte de los Estados miembros. Mientras tanto, el secretario general busca mantener la cohesión de la Alianza en un momento de redefinición de las prioridades estratégicas de la Administración Trump.


