Marc Armengol asume el cargo de consejero delegado de Banco Sabadell con el foco en el crecimiento estratégico
Banco Sabadell ha formalizado este martes el relevo en su cúpula directiva con la designación oficial de Marc Armengol como nuevo consejero delegado, en sustitución de César González-Bueno. La entidad inicia esta nueva etapa con una estrategia orientada al crecimiento orgánico, sin descartar adquisiciones selectivas en nichos de mercado específicos, como el crédito al consumo o la banca privada, con el objetivo de compensar la salida de activos tras la venta de su filial británica TSB.
En sus primeras declaraciones institucionales tras acceder al cargo, Armengol ha subrayado su compromiso con la continuidad de la hoja de ruta establecida por su predecesor. El nuevo primer ejecutivo ha precisado que, si bien la entidad mantiene una actitud vigilante ante posibles oportunidades de mercado, en la actualidad no se están analizando operaciones concretas. El enfoque prioritario reside en fortalecer la actividad comercial para sostener el balance de resultados tras la formalización de la desinversión en el Reino Unido.
Por su parte, el presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, ha valorado positivamente el actual escenario de independencia de la institución tras la fallida Oferta Pública de Adquisición (OPA) lanzada por BBVA. Oliu ha calificado el desenlace de dicha operación como una «bendición» para ambas entidades, argumentando que el éxito de la transacción habría derivado en un periodo de distracción operativa debido a procesos de reestructuración y cambios en los órganos de gobierno.
El presidente de la entidad catalana ha destacado que la actual autonomía permite a la directiva centrarse de lleno en los retos tecnológicos que afronta el sector financiero, especialmente en lo referente a la integración de la Inteligencia Artificial. No obstante, Oliu ha reiterado su visión estratégica a largo plazo, manteniendo la puerta abierta a posibles procesos de consolidación con otras entidades medianas en el futuro, aunque ha descartado categóricamente cualquier movimiento de fusión en el corto plazo.
A pesar de haber mantenido contactos previos con otras firmas del sector, como Unicaja o Abanca, que no llegaron a concretarse, la dirección del Sabadell considera que el momento actual exige estabilidad. La junta de accionistas celebrada hoy se presenta como un respaldo a la gestión de la actual cúpula, tras un ejercicio marcado por la defensa de la autonomía corporativa y el incremento de los beneficios en el sector bancario español.
La estrategia del banco para los próximos trimestres se centrará en la optimización de sus márgenes de negocio y en la búsqueda de alianzas estratégicas con firmas especializadas. Este modelo de «pequeñas compras» busca dotar a la entidad de mayor agilidad en sectores de alto valor añadido, garantizando la competitividad frente a los grandes grupos financieros del país en un entorno de tipos de interés en transición.


