El Gobierno y Sumar valoran la polémica sobre los mensajes de apoyo a Ceuta en el fútbol profesional
La actividad parlamentaria en el Congreso de los Diputados ha estado marcada este miércoles por las reacciones de diversos miembros del Ejecutivo y del grupo plurinacional Sumar ante la controversia surgida en la última jornada de La Liga. La decisión de varios jugadores del Real Madrid de ocultar o retirarse de forma anticipada las camisetas con mensajes institucionales de apoyo a Ceuta ha generado un debate sobre la neutralidad del deporte y la gestión del discurso migratorio.
La ministra de Educación y Deportes, Milagros Tolón, ha apelado a la esencia de la competición al afirmar que «los valores del deporte nunca se tienen que perder». En declaraciones a los periodistas a su llegada a la Cámara Baja, Tolón ha calificado como una «decisión personal» el gesto de futbolistas como Kylian Mbappé, Ibrahima Konaté y Vinícius Júnior durante el encuentro disputado en Elche. La titular de Deportes ha subrayado que «el deporte es el deporte», evitando entrar en valoraciones sobre la posible intencionalidad política de los jugadores.
Por su parte, la ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ha adoptado una postura más crítica respecto al trasfondo de la iniciativa. García ha denunciado que la situación de Ceuta está siendo utilizada de manera «torticera por la derecha». Según la ministra, los ciudadanos ceutíes han recibido tanto a miles de inmigrantes como «miles de discursos xenófobos», señalando la necesidad de empatizar tanto con los residentes como con quienes huyen de la desesperación. Asimismo, ha calificado de «hipócrita» realizar gestos simbólicos mientras se obstaculizan soluciones administrativas a la crisis migratoria.
Desde las filas de Sumar, el diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, ha defendido el derecho a la «libertad de expresión» de los deportistas. Ibáñez ha dirigido sus críticas hacia la Asociación Valenciana de Empresarios, promotora de la acción en los estadios, instando a sus representantes a solicitar a la Generalitat Valenciana la acogida de menores migrantes procedentes de la ciudad autónoma. «Ayudar a Ceuta no puede servir para dividir en base a sensibilidades de identidad nacional», ha recalcado.
En la misma línea, el portavoz de Izquierda Unida en el Congreso, Enrique Santiago, ha interpretado el comportamiento de los futbolistas como un «toque de atención» sobre la percepción internacional de España ante el repunte de comportamientos racistas. A estas voces se ha sumado Gerardo Pisarello, de los Comuns, quien ha valorado que los jugadores han podido «intuir el uso político» de los mensajes de apoyo en un contexto de «propaganda racista» que, a su juicio, busca romper la convivencia multicultural.
Finalmente, la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, ha intentado rebajar la tensión al ser consultada por los medios, señalando que, en relación con los mensajes en las equipaciones deportivas, «hay que intentar evitar polemizar» para mantener el foco en la normalidad institucional.


