El municipio de Valoria la Buena consolida su vínculo histórico con Amancio Ortega a través del legado familiar
El fundador de Inditex, Amancio Ortega, mantiene una estrecha relación institucional y emocional con la localidad vallisoletana de Valoria la Buena, lugar de origen de su madre, Josefa Gaona. Esta vinculación, forjada a lo largo de décadas, se ha formalizado mediante el nombramiento del empresario como hijo adoptivo del municipio y la dedicación de una calle en su honor, reconociendo su compromiso con el desarrollo de las infraestructuras culturales y sociales de la villa.
La influencia de Josefa Gaona fue determinante en la formación de los valores de esfuerzo y superación del empresario. Nacida en el seno de una familia modesta en esta localidad de la comarca de la Campiña del Pisuerga, Gaona inculcó en su entorno los principios que regirían la posterior expansión del grupo textil. En agradecimiento a este legado, Ortega financió la creación del Centro Cultural Josefa Gaona, una infraestructura clave para la actividad social del municipio que rinde homenaje directo a su progenitora.
Este arraigo geográfico ha trascendido el ámbito institucional para reflejarse en la esfera privada del empresario. Ortega ha bautizado sus sucesivas embarcaciones de recreo con el nombre del municipio. El actual «Valoria B», un buque de 47 metros de eslora construido por el astillero neerlandés Feadship en 2018, sustituyó a la embarcación original manteniendo la denominación. A diferencia de otras grandes fortunas, el empresario mantiene la base de su navío en el puerto de Sangenjo, Galicia, priorizando la navegación por la costa atlántica frente a los destinos internacionales tradicionales.
Valoria la Buena, situada a 27 kilómetros de Valladolid y con una población que supera los 700 habitantes, posee un patrimonio arquitectónico de relevancia administrativa y cultural. Destaca la Iglesia de San Pedro Apóstol, declarada Bien de Interés Cultural, cuya planta hexagonal neoclásica del siglo XVIII es una pieza singular en la región. Asimismo, el núcleo urbano conserva palacios blasonados que pertenecieron a los antiguos Vizcondes de Valoria, algunos de los cuales han sido reconvertidos hoy en proyectos de enoturismo.
La economía local se encuentra plenamente integrada en la Ruta del Vino de Cigales, combinando bodegas subterráneas centenarias con explotaciones de viticultura ecológica. Este desarrollo económico se complementa con una oferta cultural que incluye el Museo del Cántaro, ubicado en el antiguo cuartel de la Guardia Civil, que alberga una de las colecciones de alfarería tradicional más completas de la zona.
Entre las singularidades que otorgan visibilidad exterior al municipio se encuentra la celebración de la «Nochevieja en Verano» cada primer sábado de agosto. Esta tradición, surgida de forma accidental por un fallo eléctrico en diciembre de 1995, se ha consolidado como un evento de interés turístico que atrae a miles de visitantes, reforzando la identidad de una localidad que, pese a su dimensión, proyecta su influencia a través de su historia y sus ciudadanos ilustres.


