Zapatero confía en la diplomacia saudí para acreditar ante la Audiencia Nacional el origen de las joyas halladas por la UDEF
El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sostiene que las piezas de joyería valoradas en 1,3 millones de euros, intervenidas por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) en una caja fuerte de su despacho, corresponden a un obsequio institucional del fallecido monarca saudí Abdalá bin Abdulaziz. Según la defensa del exmandatario socialista, estas alhajas habrían sido entregadas durante la visita oficial del rey árabe a España en el año 2007. Zapatero espera que la documentación solicitada a la diplomacia de Arabia Saudí llegue al juzgado antes de que finalice el mes de agosto para certificar esta versión.
La aclaración sobre la procedencia de estos bienes es uno de los puntos clave en la instrucción que dirige el juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, quien investiga al expresidente en el marco de la causa relativa al rescate público de la aerolínea Plus Ultra. La defensa busca desvincular el hallazgo de cualquier irregularidad financiera, argumentando que se trata de un regalo de Estado que ha permanecido bajo custodia privada desde hace casi dos décadas.
No obstante, la coartada del obsequio de Estado presenta ciertos puntos de contraste que han sido analizados por expertos en protocolo internacional. Entre las principales dudas figura la ausencia de los estuches oficiales y los certificados de autenticidad de la joyería, elementos que la Casa Real saudí suele entregar de forma sistemática en sus viajes oficiales. Asimismo, el conjunto de joyas hallado en el registro policial del pasado 19 de mayo no figuraba en el registro oficial de regalos de la Presidencia del Gobierno, donde sí constan otros objetos de menor valor económico, como jarrones o bandejas de plata.
En el plano testifical, fuentes conocedoras de los encuentros bilaterales apuntan a la figura de un intérprete de árabe como posible testigo clave para la causa. Este profesional, funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores y con amplia trayectoria en el sector, acompañó al expresidente tanto en la visita del rey Abdalá en 2007 como en el viaje oficial de Zapatero a Arabia Saudí en 2009. Aunque este tipo de especialistas suelen estar sujetos a acuerdos de confidencialidad, su comparecencia ante la Audiencia Nacional le obligaría a testificar sobre la entrega efectiva de dichos presentes.
El peritaje preliminar encargado por el juzgado cifra el valor del lote en 1,3 millones de euros. Entre las piezas detalladas por la UDEF se encuentran collares con piedras preciosas de diversos colores (azules, granates y verdes), pulseras, pendientes, sortijas y varios relojes de marcas de lujo. El contraste con otros líderes internacionales, como Barack Obama o David Cameron, revela que estos solían declarar regalos similares recibidos en suelo saudí, siguiendo la tradición de hospitalidad del país anfitrión, a diferencia del caso actual donde la entrega se sitúa en territorio español.
De confirmarse documentalmente el origen saudí de las joyas, la investigación judicial deberá determinar por qué estas no fueron integradas en el patrimonio del Estado o declaradas según la normativa vigente durante los mandatos comprendidos entre 2004 y 2011. Por el momento, ninguna de las partes personadas en la causa ha solicitado formalmente la declaración del intérprete ni de otros funcionarios de protocolo que estuvieron presentes en las recepciones oficiales de la época.


