Irán acusa a Estados Unidos de la muerte de cinco civiles en el Golfo de Omán
El Ejército de Irán responsabilizó este martes a las fuerzas armadas de Estados Unidos por el fallecimiento de cinco civiles durante un incidente en las costas de Omán. La denuncia surge como respuesta a las afirmaciones de Washington, que el lunes informó haber destruido lanchas rápidas iraníes que presuntamente intentaron interceptar buques mercantes en la región.
De acuerdo con una fuente militar citada por la agencia estatal iraní Tasnim, las investigaciones realizadas con fuentes locales concluyeron que ningún buque de combate de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) resultó afectado. El informe iraní sostiene que el ataque estadounidense impactó a dos pequeños cargueros civiles que navegaban desde Khasab, en Omán, hacia el litoral iraní.
Esta versión contradice el reporte emitido el lunes por el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM). El mando norteamericano aseguró haber facilitado el tránsito seguro de dos buques mercantes a través del Estrecho de Ormuz y haber destruido seis embarcaciones rápidas iraníes que, según su declaración oficial, pretendían impedir el paso de la navegación comercial.
El suceso tiene lugar tras tres semanas de un alto el fuego parcial entre ambas naciones, en un contexto de bloqueo selectivo del Estrecho de Ormuz. Esta vía marítima es considerada estratégica para la seguridad energética global, ya que por ella circula habitualmente cerca del 20% del petróleo y gas fósil del mundo.
En el marco de la operación de escolta liderada por Washington, el Ejército de Estados Unidos informó que naves de 87 naciones se encuentran actualmente afectadas por las restricciones de tránsito impuestas en la zona. Las autoridades estadounidenses mantienen el despliegue para permitir el flujo comercial ante lo que califican como interferencias por parte de Teherán.
Finalmente, la Casa Blanca desmintió categóricamente las informaciones publicadas por medios de comunicación iraníes que aseguraban que un navío militar estadounidense había sido atacado mientras intentaba cruzar el estrecho. El Gobierno de Estados Unidos calificó estos reportes como infundados, reafirmando la continuidad de sus operaciones de patrullaje en la ruta comercial.


