El Ejército de Estados Unidos destruye una torre de vigilancia iraní en el estrecho de Ormuz
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó este viernes sobre la destrucción de una torre de vigilancia estratégica operada por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán. La infraestructura, localizada en el puerto Chah Bahar Shahid Kalantari, formaba parte de una red de monitoreo marítimo en la costa del golfo de Omán y era utilizada, según el mando militar estadounidense, para rastrear y coordinar ataques contra buques comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por el Centcom desde su sede en Florida, la operación ejecutada el jueves tiene como objetivo degradar la capacidad de las fuerzas iraníes para interferir con la navegación civil. El organismo subrayó que esta acción busca proteger a las tripulaciones comerciales en una zona por la que circulaba la quinta parte del crudo global antes del inicio de las actuales hostilidades el pasado 28 de febrero.
La comandancia estadounidense precisó que el ataque permite asegurar la libertad de navegación en aguas regionales para todas las embarcaciones, con excepción de aquellas que intenten vulnerar el bloqueo naval que Washington mantiene sobre Irán. Esta intervención militar se produce en un contexto de intensificación del conflicto, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diera por finalizado el memorando de entendimiento que había suscrito el pasado 17 de junio.
La tensión en la región se ha agudizado tras la reimposición, el pasado martes, de un cerco naval sobre puertos y buques iraníes en el estrecho de Ormuz. Esta medida fue tomada dos días después de que la República Islámica advirtiera sobre el posible cierre de esta vía marítima clave como respuesta a los bombardeos estadounidenses contra sus posiciones.
Como contrapartida, Irán ha ejecutado lanzamientos de misiles y drones dirigidos a objetivos estadounidenses en diversos puntos de Oriente Medio, afectando áreas de Baréin, Catar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos. El intercambio de agresiones marca una nueva fase de inestabilidad en el área, mientras ambas potencias mantienen posturas de confrontación directa en el ámbito marítimo y estratégico.


