Sánchez y Feijóo confrontan posturas sobre la política exterior y el derecho al voto en el Congreso
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, han protagonizado este miércoles un intenso debate en el Congreso de los Diputados centrado en la situación de Ceuta, las relaciones con Marruecos y la integridad de los procesos electorales. Durante la sesión de control, el Partido Popular ha cuestionado la capacidad del Ejecutivo para proteger la soberanía nacional, mientras que el Gobierno ha defendido la ampliación de derechos civiles y ha confirmado el horizonte electoral para el próximo año.
Alberto Núñez Feijóo ha acusado al jefe del Ejecutivo de dejar a España en una situación de «desprotección» ante lo que ha calificado como una «agresión consentida o impulsada por Marruecos». El líder de los populares ha vinculado el futuro político y procesal de Sánchez al «silencio» de diversas figuras vinculadas a la actualidad judicial y política, mencionando expresamente a la gerencia del PSOE, al exministro José Luis Ábalos y al monarca marroquí, Mohamed VI. Bajo esta premisa, Feijóo ha instado al presidente a convocar elecciones generales de manera inmediata.
En su turno de réplica, Pedro Sánchez ha descartado un adelanto electoral, fijando la cita con las urnas para el año 2026. El presidente ha defendido la gestión de su gabinete y ha criticado la postura de la oposición respecto a la denominada «ley de nietos». Sánchez ha reprochado al Partido Popular lo que considera un intento de «cercenar el derecho al voto» de miles de españoles en el exterior, tras la decisión del Tribunal Supremo de suspender cautelarmente ciertos aspectos del derecho a voto de los nacionalizados bajo esta norma, a raíz de un recurso presentado por Vox e Iustitia Europa.
La jornada también ha contado con la intervención del portavoz de Vox, Santiago Abascal, quien ha sugerido que el Gobierno actúa bajo el «chantaje» de Rabat. Ante estas afirmaciones, el presidente del Gobierno ha respondido con dureza, rechazando las acusaciones de supeditación externa. «Me llaman perro. Seré un perro, pero a diferencia de usted, no tengo amo», ha sentenciado Sánchez en referencia a los calificativos recibidos por parte de sectores de la oposición.
El cruce dialéctico ha abarcado además los resultados del último informe PISA y la gestión de la Ley de Memoria Democrática. Mientras que Feijóo ha acusado al Gobierno de intentar «manipular el censo» a través de los cambios legislativos en materia de nacionalidad, el Ejecutivo ha recordado que el Partido Popular obtuvo resultados favorables en el voto exterior tras la entrada en vigor de dicha ley en 2022, defendiendo la necesidad de tratar a todos los descendientes de españoles como «ciudadanos de primera».
Este nuevo choque institucional en la Cámara Baja subraya la polarización en torno a la política migratoria y las relaciones bilaterales con el Reino de Marruecos, en un contexto donde la presión migratoria en las ciudades autónomas y las investigaciones judiciales en curso continúan marcando la agenda parlamentaria de la legislatura.


