El Rey Felipe VI concede el Toisón de Oro al expresidente portugués Marcelo Rebelo de Sousa
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este miércoles el real decreto por el cual Su Majestad el Rey Felipe VI otorga el collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro a Marcelo Rebelo de Sousa, expresidente de la República Portuguesa. Esta distinción constituye la máxima condecoración que puede conceder la Corona española y es considerada una de las órdenes dinásticas de mayor prestigio y antigüedad en el ámbito internacional.
La decisión soberana, que ha contado con el preceptivo conocimiento del Consejo de Ministros, se justifica en el texto oficial como una muestra del «relevante testimonio» de aprecio hacia la figura de Rebelo de Sousa. Asimismo, la concesión destaca la «tradicional amistad» que vincula a Portugal y España, subrayando la solidez de las relaciones diplomáticas y bilaterales entre ambos Estados vecinos.
Este reconocimiento institucional se produce tras la finalización del mandato de Rebelo de Sousa, quien realizó su última visita oficial a España los días 19 y 20 de febrero del presente año. Durante dicho encuentro, el mandatario luso fue recibido con honores militares en el Palacio Real de Madrid por Felipe VI, en un viaje oficial que tuvo como objetivo primordial la reafirmación de los lazos de cooperación y el entendimiento mutuo en la agenda ibérica.
La Insigne Orden del Toisón de Oro fue creada originalmente en 1429 por Felipe III, duque de Borgoña, con motivo de su matrimonio con Isabel de Portugal. Concebida inicialmente como una orden de caballería ligada a la dinastía borgoñona, la maestría de la orden pasó a los monarcas españoles a través de la línea sucesoria encabezada por Carlos I. En la actualidad, el collar es una distinción de carácter personal que el monarca otorga de forma excepcional a jefes de Estado y personalidades de alto relieve institucional.
Con esta distinción, Marcelo Rebelo de Sousa se suma al selecto grupo de dignatarios internacionales que ostentan la máxima insignia de la Corona española, consolidando su papel como figura clave en el fortalecimiento de la alianza estratégica entre Madrid y Lisboa durante sus años de gestión en la jefatura del Estado portugués.


