Fijan para junio de 2027 el inicio del juicio contra Nicolás Maduro en Nueva York
NUEVA YORK — El juez federal Alvin K. Hellerstein, del distrito sur de Nueva York, ha establecido el 1 de junio de 2027 como la fecha de inicio para el juicio contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Ambos enfrentan cargos por narcoterrorismo, narcotráfico y delitos relacionados con armas, tras ser detenidos por el Ejército estadounidense en una operación militar realizada en Caracas el pasado 3 de enero.
La decisión judicial responde a una solicitud conjunta presentada por la Fiscalía de los Estados Unidos y el equipo de defensa de Maduro. El cronograma busca otorgar a las partes el tiempo suficiente para el intercambio y análisis de las pruebas que integran el proceso. Según documentos del Departamento de Justicia, se estima que los procedimientos preparatorios se desarrollen entre septiembre y marzo del próximo año, aunque las fechas podrían ajustarse de presentarse complicaciones en el manejo de información clasificada.
Durante la audiencia celebrada recientemente, el mandatario depuesto compareció con uniforme reglamentario del sistema penitenciario federal. La estrategia de la defensa, según se prevé, se centrará en la presentación de recursos para desestimar la causa, argumentando que Maduro gozaba de inmunidad soberana en el momento de la presunta comisión de los hechos. Hasta la fecha, ni Maduro ni Flores han solicitado el beneficio de libertad bajo fianza y permanecen recluidos en la prisión federal de Brooklyn.
En su primera comparecencia ante el tribunal en enero, los acusados rechazaron los cargos imputados, calificando el proceso judicial como una acción de naturaleza política. La captura de Maduro, quien asumió la presidencia de Venezuela en 2013, ha generado un cambio en la estructura del poder ejecutivo en el país suramericano, donde Delcy Rodríguez ha asumido el cargo de presidenta encargada tras el operativo militar en la capital venezolana.
A pesar de haber cuestionado la legalidad de la intervención estadounidense, la administración de Rodríguez ha manifestado su disposición de iniciar una nueva etapa de diálogo y cooperación diplomática con Washington. Mientras tanto, el proceso en el Distrito Sur de Nueva York continúa bajo estrictas medidas de seguridad, marcando un precedente en la justicia penal internacional que involucra a un exjefe de Estado en territorio estadounidense.


