PP y Vox coordinan sus candidaturas al Senado para alcanzar una mayoría cualificada
El Partido Popular y Vox han formalizado un acuerdo estratégico de cara a las elecciones al Senado del próximo 29 de noviembre. Tras una semana de negociaciones, ambas formaciones han ajustado sus listas en diversas circunscripciones con el objetivo de optimizar los resultados del bloque de la derecha y asegurar el control de la Cámara Alta. Esta maniobra busca contrarrestar la coalición «Senado de Progreso» impulsada por las formaciones de izquierda y garantizar una aritmética parlamentaria que permita acometer renovaciones institucionales de calado.
La estrategia diseñada contempla la retirada de Vox en seis provincias específicas, lo que, según las estimaciones internas, podría reportar una ganancia de entre 11 y 12 senadores adicionales para el Partido Popular. En concreto, se prevé un incremento de escaños en Las Palmas, Valencia, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Castellón y Baleares. Por su parte, el Partido Popular ha cedido espacio en Tarragona, una circunscripción donde históricamente ha tenido dificultades para obtener representación, abriendo la posibilidad de que Vox logre un escaño por dicha provincia.
Objetivo: La mayoría de tres quintos
El fin último de esta coordinación electoral es alcanzar la mayoría cualificada de tres quintos en el Senado, fijada en 162 escaños sobre un total de 269 miembros. Esta cifra es indispensable para proceder a la renovación de órganos constitucionales como el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el Tribunal Constitucional o el Defensor del Pueblo sin depender de consensos con el bloque de la izquierda. Según las proyecciones actuales, la suma de senadores electos de ambos partidos el 29-N se situaría en una horquilla de entre 125 y 140 representantes.
A estos resultados por sufragio directo deben sumarse los senadores designados por los parlamentos autonómicos. En la actualidad, el Partido Popular cuenta con 23 representantes por esta vía, mientras que Vox dispone de cinco. Con estos datos, la suma total de ambas formaciones podría superar los 170 senadores en la próxima legislatura, sobrepasando con margen el umbral necesario para las reformas de calado institucional.
Expectativas de grupo parlamentario para Vox
El acuerdo también favorece las aspiraciones de Vox de constituir un grupo parlamentario propio en la Cámara Alta, una condición que requiere un mínimo de diez senadores. Las previsiones del partido de Santiago Abascal apuntan a la obtención de diez escaños por elección directa, que se sumarían a los cinco ya existentes por designación autonómica. En 14 circunscripciones, la formación presentará un único candidato para asegurar el voto de su electorado sin poner en riesgo la hegemonía del bloque frente a las listas conjuntas de la izquierda.
Ignacio Garriga, secretario general de Vox, ha defendido la medida alegando que su formación ha priorizado el «interés general» por encima de las siglas partidistas. Desde la formación se ha aclarado que este acuerdo de colaboración se circunscribe exclusivamente al Senado, debido a su sistema electoral mayoritario. En lo que respecta al Congreso de los Diputados, ambas formaciones mantendrán su independencia y concurrirán con candidaturas completas en todas las circunscripciones del territorio nacional.
Con este movimiento, el espectro del centro-derecha busca evitar la dispersión del voto en una cámara donde el partido más votado por provincia es el que obtiene la mayor parte de la representación, asegurando así una legislatura con capacidad de bloqueo o impulso legislativo desde la Cámara Alta.


