El mando de la Guardia Civil en Ceuta revela que avisó de la presencia de buques marroquíes antes de la entrada masiva
El teniente coronel y jefe de operaciones de la Comandancia de la Guardia Civil en Ceuta, Miguel Lobo, declaró este lunes ante la magistrada de la Audiencia Nacional, María Tardón, en el marco de la investigación por posibles delitos contra la paz e independencia del Estado. Durante su comparecencia como testigo, el mando policial aseguró haber alertado al entonces delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, sobre la presencia de seis embarcaciones de la Marina de Marruecos en el límite del mar territorial la noche del 29 de julio, horas antes de que se iniciara la entrada masiva de personas a la ciudad autónoma los días 30 y 31 de julio.
Según fuentes presentes en la declaración, Lobo detalló que la comunicación con la Delegación del Gobierno era fluida debido al incremento de llegadas migratorias en las semanas previas. El teniente coronel precisó que el avistamiento incluía dos patrulleras, dos interceptores y dos embarcaciones menores. Aunque inicialmente interpretó la presencia de estas unidades como parte de las labores de contención del país vecino, manifestó ante la Fiscalía su extrañeza por la operatividad de dichas naves en una jornada marcada por la intensa niebla. Asimismo, relató haber observado cómo las embarcaciones menores recogían a personas del agua para dejarlas cerca de la costa.
En relación con la gestión operativa durante los momentos críticos del asalto, el teniente coronel asumió la responsabilidad total sobre la decisión de mantener abierta una infraestructura metálica situada cerca del espigón del Tarajal. Lobo explicó a la jueza Tardón que la denominada «famosa puerta» permanece habitualmente abierta y que decidió no cerrarla para evitar que se produjera un «tapón» humano que derivara en aplastamientos o empujara a los migrantes hacia el mar, lo que habría aumentado el riesgo de fallecimientos por ahogamiento. Esta versión fue corroborada por un exinspector de la Policía Nacional, quien también compareció este lunes.
El mando del instituto armado subrayó que no recibió órdenes específicas ni instrucciones por parte de superiores o miembros del Gobierno durante el transcurso de los acontecimientos. Según su testimonio, el entonces delegado del Gobierno se mostró sorprendido al ser informado de que agentes de la Policía Nacional habían efectuado dos disparos al aire, pero no emitió directrices al respecto. Lobo defendió su actuación profesional señalando que la infraestructura en disputa se encuentra íntegramente en territorio nacional y se utiliza habitualmente para la gestión del tránsito de vehículos.
Por su parte, la jueza María Tardón ha solicitado formalmente al Ministerio de Defensa un informe detallado sobre cualquier incursión de buques marroquíes en aguas españolas entre el día previo al inicio de la crisis y el 10 de agosto. Esta petición busca esclarecer la actividad de la Armada del país vecino, que el Ejecutivo central calificó en su momento como un «hecho puntual», a pesar de que fue necesaria la intervención de una fragata española para disuadir las incursiones en la zona.
La fase de testimonios continuará este martes en la Audiencia Nacional con la comparecencia de tres altos cargos del Gobierno de Ceuta: Alberto Ramón Gaitán, consejero de Presidencia y Gobernación; Nabila Benzina, consejera de Sanidad y Servicios Sociales; y Alejandro Ramírez, vicepresidente primero. Los tres consejeros han sido citados tras ser señalados por el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, como responsables con presencia directa o participación activa en la gestión de la crisis migratoria de julio.


