Hallado muerto en París Daniel Siad, presunto colaborador de la red de Jeffrey Epstein
Daniel Siad, ciudadano de origen argelino y nacionalidad sueca, señalado como presunto captador de víctimas para la red de explotación sexual liderada por el estadounidense Jeffrey Epstein, fue hallado sin vida en su residencia de Colombes, en la periferia de París. El fallecimiento del hombre de 69 años ocurre en un contexto de renovado escrutinio judicial tras la desclasificación de documentos relacionados con el caso a principios de este año.
Según los reportes de la prensa francesa, el cuerpo fue descubierto por su compañera de vivienda en el suelo de la cocina del domicilio. Si bien las primeras indagaciones publicadas por medios como Le Parisien sugieren un posible paro cardíaco como causa del deceso, la Justicia francesa ha procedido con la apertura de una investigación formal para determinar de manera fehaciente las circunstancias de la muerte.
Siad se encontraba bajo el foco de las autoridades tras la reciente apertura de archivos judiciales en Estados Unidos, donde su nombre figura en miles de ocasiones. Las investigaciones lo vinculaban con la presunta captación de modelos a escala internacional para integrarlas en el esquema de abusos de Epstein. Antes de su fallecimiento, Siad había rechazado públicamente las acusaciones de violación y se describía a sí mismo como un padre de familia sin vínculos con actividades ilícitas.
La relevancia de Siad en el caso se enmarca en la red que Epstein mantenía en la capital francesa, donde el magnate poseía un lujoso apartamento en la avenida Foch. Este inmueble era considerado uno de los centros neurálgicos de sus operaciones en Europa, lo que motivó a la Fiscalía de Francia a abrir expedientes específicos sobre las ramificaciones locales.
Las pesquisas judiciales en curso en Francia no se limitan exclusivamente a los presuntos delitos sexuales en los que Siad habría estado implicado, sino que también abarcan posibles infracciones financieras vinculadas a la estructura operativa de Epstein en el país. El deceso de Siad supone el cierre de una de las líneas de interrogación directa en las investigaciones que aún permanecen activas en territorio galo.


